Llevo ya un tiempo preguntándome, al igual que todos los españoles de bien, hasta que punto la corrupción está extendida entre la clase política. Es un hecho que la confianza de los ciudadanos en sus dirigentes es de suspenso inequívoco, y las opiniones se dividen entre las personas de más inocentes, que creen que nuestros políticos tan solo son incompetentes, y los que somos un poco más retorcidos y pensamos que son unos corruptos y que el servicio a la ciudadanía les importa un comino.
Bien, yo creo que una persona incompetente que está en un puesto de responsabilidad tiene la obligación moral de dimitir y incluso de buscar a quien sea capaz de desempeñar con éxito su labor, así que para mi, aunque no se lucre de manera ilícita, es también indigno quien cobra por no hacer su trabajo.
Pero hay otro asunto que me preocupa. ¿Cómo puede ser que los compañeros de partido nunca se den cuenta de que tienen un corrupto entre sus filas? Yo solo tengo dos explicaciones, y no sé cuál me preocupa más: O son rematadamente tontos, o bien miran hacia otro lado porque son de la misma calaña o aspiran a ello.
Vamos a ver, me explico. Supongamos que trabajo en una fábrica, oficina, tienda... Y voy viendo como mi compañero de trabajo, de quien conozco perfectamente el sueldo y posición, comienza disfrutar de un tren de vida que se manifiesta en forma de coches, viajes, casas, trajes... que no se corresponde con su nivel de ingresos. No hace falta ser Colombo para pensar que o se le ha muerto una tía rica en Barbados, o bien está llevando a cabo actividades cuando menos sospechosas. ¿Cómo puede ser que a un partido político, con toda su red y poder, se le cuelen estas cosas?
Lo dicho, creo que son todos unos podridos... Pero si algún partido tuviera los COJONES de crear y pagar un servicio de información interno, se ganaría mi apoyo, y el de muchos españoles. Si alguien quiere ser miembro de un partido, que se le investigue, y que se asuma que va a ser investigado mientras esté en él. No me refiero a una invasión ilegal de la intimidad, pero si a un compromiso que permita fiscalizar sus cuentas y las de allegados. Al fin y al cabo, si no hay nada que ocultar, para qué ocultarlo.
Creo que les resultaría muy rentable a efectos de imagen ser capaces de limpiar los trapos sucios en casa antes de que saltaran a la prensa, y mucho mejor si llegaran a evitar que los trapos se ensucien.
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