Una frase que me gusta mucho es:"Las ideas no duran mucho y hay que hacer algo con ellas cuanto antes".Aquí va, en un tono poco político pero si muy pragmático una mía, que es crear la figura de "la empresa formadora." No es una idea nueva, de hecho es vieja como la vida misma, pero incluye aspectos actualizados y adaptados a la realidad del momento actual.
La idea básica es que las empresas de reciente creación, o las que se consideren innovadoras o bien los departamentos de innovación de empresas consolidadas... (mi opinión es que TODAS) se puedan equiparar a entidades de formación. Ello implicaría que la empresa debería desarrollar y proponer un miniciclo formativo con objetivos, seguimiento y por supuesto con titulación. Sin desarrollar mucho más la cosa se me ocurre que la cosa tendría los siguientes beneficios.
BENEFICIOS.
1. Las personas que están en el paro entran en el mercado laboral, no se apartan de este, con lo cual es más fácil que se les vuelva a contratar.
2. Las personas que están en el paro están recibiendo una formación práctica real, y en mucho casos están actualizando sus conocimientos de su sector.
3. Es beneficioso desde un punto de vista sicológico (No soy médico, pero estoy seguro que en menos de 24 horas encuentro a cuatro profesionales de prestigio que avalen los beneficios de ello)
4. Las empresas que atraviesan dificultades económicas o que bien son de reciente creación disponen de mano de obra que no les sería asequible de otra manera, con lo cual se está apoyando la supervivencia de estas o bien directamente se está fomentando su consolidación. No se pierde el conocimiento desarrollado por las empresas.
FUNCIONAMIENTO.
1. La persona no cambia su status de demandante de empleo, y en todo caso sigue percibiendo la prestación de desempleo u otras. (Mi opinión es que incluso se premiase la actitud del trabajador que decide acogerse a esta manera de formación)
2. Se le proporciona una bono de transporte para que acuda a su centro de trabajo así como un seguro médico. Básicamente la idea es que el coste para la empresa formadora sea cero. (siendo realistas, hoy día hay muchas empresas que no se pueden permitir ni un euro más)
3. La empresa formadora -que deberá describir previamente las características del puesto en su demanda- se compromete a enviar periodicamente una pequeña descripción de situación y progresos del trabajador en formación.
4. El trabajador en formación enviará igualmente un informe de su valoración del puesto y la formación.
5. En todo momento el contrato se puede resolver por cualquiera de las dos partes.
6. Se han de agilizar telemáticamente todos los procesos relacionados con esta figura. La solicitud, y mucho más importante, la evaluación. ( Francamente, si me tengo que tirar 20 horas al mes rellenando papeles, no me compensa.)
Un ejemplo. En un vivero de de Madrid hay 31 empresas que necesitan o bien un abogado, o un economista, o un periodista, o un diseñador web, maquetador, dministrativo... y estoy seguro que entre esos millones de parados hay muchas personas deseando estar dentro del sistema de trabajo, pudiendo ser productivas.
Y otro beneficio es que no habría que destinar tanto dinero a formación de trabajadores a través de academias dudosas y chupópteros sindicatos, ya que serían las propias empresas quienes realizarían esa formación por su propio interés. Y además sería una formación realmente adaptada a las necesidades del mercado de trabajo.
Bueno, a ver si hay suerte y alguien lo propone.