sábado, 14 de mayo de 2011

"El Valle de los Parados".

Amantísima incondicional de la democracia, que lee y reza a La Constitución cinco veces al día cual converso al Islam adora al Corán, devota a la ciudadanía y temerosa de su castigo. Así es nuestra clase dirigente política.  La palabra "democracia" llena tantas veces su boca para paliar lo vacuo de su discurso que ha acabado por perder sentido e identidad.  Las palabras "votante" y  "urna" son ya pretexto increíble que pretende justificar el fabuloso modo de vida de una oligarquía necia y sin valores, que vive en sus fantasías de moralidad de las rentas de hechos históricos que no promovieron y de valores que no defendieron. 

Pues curiosamente, esta ralea que pretende rasgarse las vestiduras y hasta dice se dejaría matar por la constitución y la democracia, ha replicado con gran éxito y a una escala astronómica un modelo de la dictadura de Francisco Franco, de la que todos sin excepción abjuran con el convencimiento y contumacia de quien niega lo obvio. 

Este modelo no es otro que la construcción de "El Valle de los Caídos". Todo el territorio es ahora el lugar donde se construye un gigantesco mausoleo en el que lo que se va a enterrar con gloria eterna es la historia de un país y el esfuerzo y sacrificio de todas las generaciones que lo hicieron. Este fastuoso lugar se está haciendo para que dure mil años, y es el apoteósico final de una población unida por una historia y cultura común, y por una tierra, la península Ibérica, que con sus características de montañas, ríos, sol y lluvia ha definido a sus habitantes. En este "Walhalla" particular ocuparan lugar de honor cuantos presidentes democráticos hubo, y tan sólo un escalón por debajo el resto de la cleptocracia. 

Los que le damos al pico y la pala, y de vez en cuando nos cae alguna roca de las voladuras, somos ciudadanos que ya podemos ni se nos deja, ni muchas veces queremos, trabajar en otra cosa. Al que intenta emprender otras empresas al margen de esto, se le persigue y convence para que desista. Para ello se usan varias herramientas muy eficaces, que son: Un ejercito de funcionarios especializados en poner obstáculos; los aliados del gobierno, que son bancos y cajas; y sobre todo un sistema educativo e informativo que promueve la igualdad mediocre, castiga la competitividad, y se basa en la envidia. 

Así las cosas, y ahogada la iniciativa privada desde la infancia, este país en obras te da dos opciones: El destierro o trabajar en "El Valle", como se le llama coloquialmente, en el que dependiendo de tu suerte y habilidades sociales puedes ocupar varios puestos, y que son, de menos a más.

1. Picapedrero: Usa sólo pico y pala, y produce piedras. Se le proporciona manta, alimento sin sabor y cobijo. En dicho cobijo tienes derecho a una televisión de baja calidad con los programas básicos de deporte y sociedad. La cantidad que has de satisfacer por ello es la misma que la que ganas, o incluso superior, con lo cual nunca tienen un duro en la cuenta, y si aspiran a alguna comodidad de castas superiores es a costa de endeudarse eternamente. 

2. Capataz de picapedrero. Ordena y pega las piedras. Es un escalón superior. Prácticamente lo mismo que el nivel anterior, pero gozán de otro respeto y además es muchas veces paso previo a otros escalones. Tiene estudios. 

3. Negrero. Controla y ordena a picapedreros y capataces de picapedrero. Este ya goza de mejor televisión y más calidad en alimentos, medio de transporte propio y alojamiento individual. Pero lo mejor de todo es que puede castigar a las castas inferiores, lo cual es de gran consuelo cuando un negrero es castigado a su vez por castas superiores. Tienen mejores estudios. 

Hasta aquí las castas que trabajan a pie de obra, desde aquí las clases burocráticas y de control, pues la clase inferior necesita ser controlada. A partir de aquí está la casta funcionaria, que puede llegar a su puesto por méritos propios o bien por designación del político, que es el que está en la cúspide de la pirámide trófica. 

4. Funcionario básico. Entrega, recoge y ordena partes de trabajo de las castas inferiores. Aunque carece de poder ejecutivo para reprimir al desobediente sí puede informar al funcionario-represor para que actúe. Mismos derechos que el nivel 2, pero con la ventaja añadida de que no realizan trabajo físico y tienen jornada reducida. 

5. Funcionario represor. Puede usar la violencia física, privar de libertad. embargar los bienes o privar de beneficios y derechos a las castas inferiores para obligar al cumplimiento de las leyes, pero nunca a las superiores. Misma vivienda, alimentos y beneficios que el negrero, pero gran poder. 

6. Funcionario estratégico. Estos dependen directamente del político y son una pieza clave. A veces proceden de clases inferiores, y acceden al puesto por mérito o habilidades sociales. Ellos ejecutan los planes de reprimir a la gente que quiere trabajar fuera de "El Valle", controlan la educación, al funcionario represor, y el suministro de alimentos, televisión, cobijos. Sus beneficios son casi como los del político, pero carecen de su poder. 

7. Político. Son la cúspide visible del proyecto. Máximo poder y beneficios. Es imposible acceder a esta clase si no es con su aprobación y control. 

8. ¿.....?. La observación e hipótesis teóricas sugieren que los políticos en realidad obedecen sin saberlo planes de poderes ocultos de entes anónimos, por dos motivos: El primero es que la mayoría de los políticos carecen de inteligencia, preparación y experiencia para un plan tan brillante; el segundo es que en realidad este plan de inmolación del país a la larga perjudicará a todas las clases, incluida la suya propia. A los largo de los años se ha hablado de "confabuladores judeo-masónicos" o de "especuladores internacionales" pero no deja de ser curioso que tanto Francisco Franco Bahamonde, como Jose Luis Rodriguez Zapatero hayan coincidido en señalar estas fuerzas ocultas y extranjeras, posiblemente en un delirio de justificar sus fracasos, pero quizás no sin cierta razón. 

¿Quién podría estar detrás de este plan?. Pues tan fácil y complicado como pensar a quién interesa una España desunida, débil y endeudada. A mi a botepronto se me ocurren dos o tres países que "nos tienen ganas" desde hace siglos, en concreto uno al que le hubiéramos supuesto su mayor amenaza de haber sido capaces de aglutinar y poner orden en nuestras antiguas colonias gracias a nuestra historia, lengua y cultura comunes. Un país que hace poco más de cien años centró sus esfuerzos militares y políticos en darnos por el culo en cualquier lugar del mundo donde pudiera. 

Ale, a conspiranoiar. 

Un saludo. 



miércoles, 6 de abril de 2011

Este es el cartel de mis sanfermines.






Este es, y no otro, el que para mi siempre será el cartel de los sanfermines 2011. Un cartel que pese a su valor y sus valores nunca pasó de la primera criba, ni tuvo mención ni reconocimiento alguno. Así, como tantas otras veces que jamás sabremos, quien tenía inmerecidamente en ese momento el boli con el que se escribía la historia, estaba en pleno bostezo, ataque de envidia o desidia pura. 


¿Y por qué creo que este debería haber sido el cartel elegido? Por muchos motivos, pero el primero de todos es que es un cartel que integra, integra diferentes personas con diferentes circunstancias en una fiesta única que es en sí pura pasión. Porque es un cartel que dice "¡¡Tócame, pálpame, siénteme!!". Porque es un cartel que nos obliga a pensar que la integracíon no es sólo cosa de rampas, hospitales, leyes que no se cumplen, plazas de aparcamiento y visitas a centros de empleo en época de elecciones. Porque la diferencia es motivo de alegría y de riqueza, y también de pasión y aprendizaje. Porque es un cartel original como pocos, tan atrevido que no lo ha hecho ciudad alguna y mucho menos ciudad con unas fiestas como las nuestras. Porque haberlo elegido hubiera engrandecido a Pamplona, haberla ensalzado no sólo como epicentro de la farra guarra, sino por su valentía y comunicación. Porque tiene toros, tiene gente y tiene fuerza. Y porque me gusta, y porque conozco a quien lo hizo y se lo merece. 

Yo me voy a hacer una camiseta. 




sábado, 26 de marzo de 2011

Te propongo un negocio redondo, Mariano.


Un buen día un señor llamado José Luis le llamó a su amigo Mariano, ambos en el paro, y le dijo que le gustaría tomarse un café y hablar con él de una cosa. Quería proponerle un negocio que seguro que le gustaría.  Como fuere no puedo ser posible quedar para el café. y al final optaron por un aperitivo y como el tema era interesante para los dos, acabaron comiendo juntos.



- Hola Mariano, gracias por venir.
- Buenos díasss, José Luis. Gracias por llamarme. Pero...  ¿Cómo es que hemos quedado en las afueras? He tenido que coger metro, cercanías y un bus... y andar un rato!!!
- En fin, como sabes quiero proponerte un negocio, y si bien es legal 100% es mejor que la gente no sepa que hacemos negocios juntos... no sé si me explico. 
- Por supuesto, José Luis. Tienes toda la razón. 

Llamaron al camarero, pidieron dos martinis y un plato de jamón, y le Mariano le preguntó al camarero si no habría algún reservado. Este les contestó que sí les indicó donde estaba, para que pudieran ir yendo, y les dijo que no se preocupasen, que ya les llevaría una camarera el aperitivo.




- Ha sido una buena idea, Mariano. 
- ¿Ves? Así estaremos más cómodos, sin moscones. 
- Excelente.... ¿Vamos al grano?
- Esto deseando oírte, estimado Jose Luis. 
- Bien... -José Luis se recoloca, y coge aire como si fuera a decir algo importante, mira a izquierda y a derecha, y empieza a hablar-... Tengo un amigo, un buen conocido que confía en mi. Tiene mucho dinero  ya que lleva currando como una mula desde los 17...y tiene también un problema. Tiene una fuerte diarrea, y si bien no creo que pueda morir de ello lo está pasando muy mal. De hecho - y esto lo dice Jose Luis en tono más bajo- le he hecho pensar que está más jodido de lo que está, y ahora mismo tiene mucho miedo. 




Mariano inclina el tronco hacia José Luis, porque le interesa y porque así puede escuchar mejor a este, y le pregunta: 

- ¿Mucho dinero es mucho dinero?
- Sí, Mariano. 
- Bien, es un buen comienzo. ¿Qué podemos hacer por tu amigo?
- Bueno, yo le he dicho que necesita una operación urgente y que yo se lo puedo arreglar. En otras palabras, que un amigo y yo podemos arreglarle eso sin tener que ir a un hospital. Mi amigo es buen tipo, pero acomplejado, y le da una gran vergüenza ir al hospital. 
- Muy bueno Jose Luis. ¿Y te puedo ayudar en algo?
- Pues sí. He pensado que tú y yo le podemos operar. No somos médicos ni hemos ejercido ningún trabajo relacionado con la sanidad, pero esto a Dios gracias no es requisito en España. 
- ¡Por supuesto! La sanidad es cosa de todos. Estaría bueno que haya que pegarse años estudiando medicina para ocuparse de algo que es una responsabilidad de toda la sociedad.
- Además no hay ni que abrirle. Le daremos algo para que se duerma, luego le metemos por la boca un Fortasec, y le haremos un corte con un cutter en la barriga. Creerá que le hemos operado, y cuando se despierte estará curado. 
- Cada vez me gusta más esto....¿Y el tema de la pasta? ¿Cuánto nos llevamos?
- Aquí viene lo bueno. Nos va a pagar 100.000 € a cada uno por la operación, y luego nos va a dar un sueldo vitalicio.
-¿Por no hacer nada?
- No te pases, que le vamos a curar la diarrea. 
- ¿Y si el asunto sale mal y no le curamos la diarrea?
- Da igual. El se ha comprometido a pagar, de hecho ya hay una cantidad depositada en el banco, en una cuenta. 
- ¿Y cómo has hecho para convencerle?
- Pues mira,  le he dicho que tanto tú como yo somos muy buenos en medicina, y que por el mismo precio le vamos a hacer crecer el pene, rejuvenecer la piel, y ponerle un corazón nuevo. 
-Joder, genial. ¿Y ha tragado?
-Todo, se lo ha tragado todo. La verdad es que no quería mentirle tanto, pero es que se lo creía todo y a cada promesa que le hacía el me prometía más dinero. 



- ¿No crees que nos demande cuando al cabo de un tiempo aunque se le haya curado la diarrea vea que su pene sigue como antes?
- No lo creo. La verdad es que no es muy listo, lleva toda la vida currando y no tiene demasiada malicia, y además le daría mucha vergüenza contárselo a alguien. 
- José Luis, eres un crack. Llevo años intentando hacer este mismo negocio, pero no me sale. La verdad es que eres más convincente que yo. No lo niego. Oye... Tengo un par de amigos a los que le vendría bien un trabajillo. ¿Crees que será posible convencer a tu amigo de que necesitamos ayudantes, enfermeras, etc?
-Eso está hecho. Yo le he dicho que para tener garantías necesitamos un equipo de 100 personas y construir un hospital y un aeropuerto cercano. Para albergar a estas personas habrá que hacer un hotel de cinco estrellas. Si te parece bien tú te encargas del hotel y yo del aeropuerto, el hospital a medias. ¿Ves cómo está todo pensado?.
- No has dejado nada al azar. Eres la leche. ¿Quién será el doctor que lleve la "operación"?
- Eso da igual, lo echamos a suertes. ¿Te importa mucho?.
-Pues la verdad, con lo de los 100000 €, el sueldo vitalicio, el curro para los amigos y lo del hotel y el aeropuerto, me importa un comino. Cuenta conmigo. 




Así,  felices y satisfechos con su plan, con una amplia sonrisa, decidieron llamar al camarero, y para celebrar su acuerdo pidieron una mariscada. La cuenta la pagaba el amigo rico, así que no hubo timidez a la hora de pedir.  Después cogieron cada uno un taxi, que también estaba pagado, y siguieron la fiesta por sus lados respectivos, con los amigos que contratarían. 

Y unos meses más tarde, tras construir el hospital, el aeropuerto y el hotel, fue la cirugía. Por desgracia la primera operación no tuvo éxito, y si bien dejó de tener diarrea unos días, al poco empezó de nuevo.  Hubo que operarle de nuevo, para lo cual tuvieron que traer más ayudantes, construir una linea de alta velocidad, más hoteles, y el hospital se reformó y creció. Y al cabo de media docena  de intervenciones el paciente dejó de tener diarrea, pero no duró mucho más, ya que la diarrea no era más que un síntoma de un cáncer de colon que acabó llevando al enfermo al nicho, flaco y pobre.



Pero Mariano y Jose Luis fueron felices y comieron perdices. Nadie les demandó jamás. También fueron felices los ayudantes, las enfermeras, los que había hecho los hoteles, el hospital, el aeropuerto... hasta que un día se dieron cuenta de que el único que tenía dinero, que podía pagar todo aquello, que curraba, había muerto. Y se acabo la fiesta para las enfermeras, ayudantes, constructores, gerentes de aeropuerto... Pero Mariano y Jose Luis y unos pocos más, que habían sido listos y se habían asegurado un sueldo vitalicio, se fueron a sus enormes casas en taxis, y siguieron la fiesta.



Chispún. 

Moraleja: Pues eso, este es un país enfermo, que no acude a doctores, sino a charlatanes. Charlatanes que van a cobrar como si fueran los mejores médicos del mundo pase lo que pase, charlatanes que hacen promesas que saben que no pueden cumplir, charlatanes que te cuentan que los necesitas para curarte, y que te convencen de que estás más enfermo de lo que estás, que se inventan enfermedades que no tienes hasta que acabas jodido de verdad. Así que si usted está enfermo, vaya al médico, no a un charlatán, que los médicos quizás hablen poco y no se les entiende lo que dicen o escriben, pero curan personas. 
Lástima que lo que nos parece intolerable en sanidad nos parezca lo normal en la gestión del país.